Estar a la altura de la eternidad es también vivir al día. E. M. Cioran

23 de octubre de 2008

-Trascendencia-


Yacía inerte ante la inmensa infinidad, ¿Por qué he de yacer eternamente?; los árboles de un verde violáceo cantaban con el sonido de la luz, roja ante la eternidad, a lo lejos, un ser de mil cabezas y tan solo dos ojos se acerca con pasos seguidos y taciturnos mientras ángeles revolotean por los mares; -¿Qué es la eternidad? Yaces en ella y no sabes lo que tienes- dijo aquel ser, -exacto, es imposible conocer algo tan inmenso y sublime como la eternidad, fiel y etérea, fatal y amena como la vida misma…- el ser consternado viaja por los aires, dejándome yaciendo en la eternidad, que al paso del tiempo me lleva a un fatal letargo… la eternidad es incognoscible como la razón de la vida o existencia, sin embargo, se puede alcanzar, así como es posible volar sobre mares violáceos en cielos verdosos con seres de mil cabezas y dos ojos, así como es posible soñar dentro del sueño que cubre la falsa realidad…




S-G ... 23/07/2008