Estar a la altura de la eternidad es también vivir al día. E. M. Cioran

16 de mayo de 2011

Sinsentido

Lo que lleva al momento de la desesperación y de la angustia, es ese delirio por la vida, por el deseo; por la seducción de lo que en ella hay.

No es posible percibir tan sólo un momento de descanso, de paz ante la banalidad de la existencia, de lo trastocado que esta el mundo con ese desorden y caos, con esas repugnancias que hay en la piel, en el oír de la visión.

Y de ahí nacieron todas las cuestiones, todos los deseos y esas atracciones ante la vulnerabilidad de la vida. Esos mapas del caos y esas tierras de fluctuaciones amenas que rompen con lo común, bañan lo transversal convirtiéndolo en opresión; disolución de lo vano y los ensueños.

Ese laberinto de ilusiones y de caminos robados, ese deleite ante lo desconocido y ese miedo ante lo ya sabido; las reacciones previstas y las mentiras en ellas.

2 comentarios:

Lilut dijo...

Me gusta mucho como escribes, *-* me pone a reflexionar ..
Ya te estoy siguiendo para ver cuando publiques algo nuevo, gracias por comentarme.
Saludos

Maartjana dijo...

Jeje gracias, de hecho tenía medio abandonado mi blog, pero ya estoy reviviendolo, gracias por detenerte y leer estos delirios :) yo igual estare pendiente del vuestro. Saludos n.n